¿Le puedo bañar si está enfermo?¿Y si acaba de comer?

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Artículo en el que desmentiremos algunos mitos sobrelos baños de los bebés

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Es muy común pensar que si el bebé está enfermo o acaba de comer, no debemos bañarle por miedo a que empeore o se le corte la digestión. En el artículo de hoy vamos a eliminar estos mitos y os intentaremos quitar este miedo a bañar al más pequeño de la casa.

Si el bebé está resfriado o tiene tos.

En estos casos es aconsejable que le des un baño, siempre que el lugar en el que le bañes esté calentito y húmedo. Como ya sabes, un ambiente húmedo y caliente ayuda a hacer mas fluidos los mocos y a despejar las vías respiratorias del bebé.

Sólo debemos tener cuidado al cambiarle de ambiente, para evitar cambios bruscos de temperatura que pueden provocar que el bebé empeore.

Si el bebé tiene fiebre

En este caso es bueno bañar al bebé, incluso lavarle la cabeza, porque el contacto con el agua le aliviará. Si tuviese fiebre alta (más de 38,5º C aproximadamente), es aconsejable bañarle con agua templada (34ºC). Es importante secar bien al bebé cuando terminemos el baño, para evitar que coja frío, ya que, como en el caso anterior, es importante evitar los cambios bruscos de temperatura.

¿Y si acaba de terminar de comer? ¿Le puedo bañar?

Quizá esta sea la duda más frecuente entre todos los padres, sobretodo, en el caso de los padres primerizos. Siempre se ha dicho que al bebé hay que bañarle siempre antes de cenar. Pues bien, no es así. Si el agua y la temperatura del ambiente en el que se va a bañar al bebé es la adecuada, no hay riesgo de que la digestión del bebé se vea afectada. Sólo se vería afectada en el caso de producirse un cambio brusco de temperatura. Por tanto, si queremos bañar a nuestro bebé tras haberle dado de comer, tendremos que asegurarnos de desvestirle en el ambiente en el que le vamos a bañar para que no coja frío. Después, meterle poco a poco en el agua, para que su organismo se vaya adaptando bien a la temperatura del agua (no es necesario tardar mucho en meterle, sino, meterle primero los pies, después las piernas, etc, no meterle de golpe). Y, como siempre, es importante taparle bien con la toalla cuando terminemos de bañarle.