El termómetro: qué tipos hay y cuándo usarlos

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Artículo en el que vamos a conocer los diferentes tipos de termómetros que existen en el mercado actual y cuál es el más aconsejable utilizar según la situación en la que nos encontremos

Fiebre en los peques
Fiebre en los peques
El termómetro, uno de los mejores amigos de las madres primerizas. ¿Por qué? Porque siempre tenemos miedo a que nuestro pequeño tenga fiebre, no conocemos todavía bien su cuerpo y su temperatura y queremos usarlo cada vez que notamos su frente algo caliente. En cualquier caso, siempre es mejor utilizarlo si tienes dudas, no eres una exagerada por querer ponérselo. Recuerda que a partir de los 38 grados los médicos ya lo consideran fiebre. Entre 37,5 y 38 grados se da la denominada febrícula.

Hoy vamos a explicar los diferentes tipos de termómetros y cuándo es mejor utilizarlos. Lo más importante siempre es que el termómetro que utilicemos funcione correctamente.

Termómetro digital

Son los termómetros más sencillos de utilizar y de leer. Son bastante rápidos, aunque los hay que tardan entre 30 segundos hasta los 2 minutos, dependiendo del modelo que tengamos. Estos termómetros pueden utilizarse por vía rectal, oral (bajo la lengua)o en la axila o ingle.

Durante los tres primeros meses del bebé. el método más seguro para determinar la fiebre es por vía rectal, aunque puede resultar incómodo para ellos. En caso de que al bebé le cueste mucho que le pongas el termómetro por vía rectal, primero pónselo debajo de la axila o en la ingle y, si supera los 37 grados, utiliza la vía rectal.

El método de la axila es el más común y seguro, pero no es el más preciso: puede haber hasta 2 grados de diferencia tomando como referencia la temperatura rectal. Para tener una lectura lo más fiable posible, tendrás que desnudar a tu bebé de cintura para arriba, sentarle a tu lado o en tus piernas y mantenerle lo más relajado y quieto posible. Levantaremos su brazo, colocaremos la punta del termómetro sobre su axila y bajaremos el brazo de nuevo. Lo tendremos que mantener sujeto hasta que el termómetro termine de medir. Normalmente cuando terminan, emiten un sonido para avisarnos.

Para utilizar la vía oral, es mejor que el niño sea más grande y tenga, por lo menos, 4 años.

Termómetros de oído y frente

Existen otros tipos de termómetros digitales más específicos para el oído y la frente. Son rápidos, seguros y cómodos: sólo tienes que colocar el termómetro sobre la frente de tu bebé o colocarlo suavemente sobre el oído y en menos de 5 segundos mide la temperatura del pequeño. Hay algunos que en lugar de colocarlos sobre la frente hay que pasarlos de un lado al otro de la frente o colocarlo en la sien (lateral de la frente). El único inconveniente de estos termómetros es que si lo utilizas en el oído, es importante colocarlo correctamente, ya que de no hacerlo podemos tener una lectura incorrecta. Pide ayuda a tu pediatra si tienes dudas.

Termómetros de chupete

Estos son los termómetros más novedosos. Se trata de unos chupetes en los que se les ha incorporado, de forma segura, un sensor que permite medir la temperatura oral del bebé. Pero los pediatras te van a aconsejar que utilices el termómetro digital habitual para tomarle la temperatura oral o rectal, ya que es mucho más fiable.