La fiebre en los peques

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Analizamos todos los factores que hacen que un peque tenga fiebre, así como la forma de tratarlo.

Fiebre en los peques
Fiebre en los peques
Tenemos que tener claro que cuando tu hijo tiene fiebre es porque una enfermedad esta en curso. En este momento tienes que actuar y nosotros te damos unas pautas para saber actuar en estos momentos.

Para comenzar explicamos que tener fiebre no es una enfermedad sino un síntoma que acompaña a diversas enfermedades. Hablamos de fiebre cuando la temperatura corporal supera los 37 ºC si se toma en la axila, el oído o en la ingle. O cuando supera los 37,5 ºC si se toma en el recto.

La temperatura suele sufrir alteraciones a lo largo del día siendo más baja por la mañana y más alta por la tarde-noche, volviendo a bajar por la noche.

Los síntomas más comunes que acompañan a la fiebre son los escalofríos seguidos de sensación de calor, sudoración y malestar general.

Tenemos que llamar a nuestro pediatra cuando:

  • El niño tenga fiebre y sea menos de 3 meses
  • Cuando la fiebre supere los 40 ºC y no descienda con antitérmicos
  • El niño tenga un dolor fuerte y no pare de quejarse, llorar, etc.
  • Se muestre muy cansado y duerma todo el rato
  • Tenga diarrea intensa y vómitos
  • Le cueste mucho respirar

Que tenemos que hacer cuando nuestro hijo tiene fiebre:

  • Ofrecer sin obligar al niño muchos líquidos en pequeños sorbos y con frecuencia.
  • Dejar al niño con las piernas y los brazos descubiertos
  • Airear la habitación en la que el niño se encuentra y utilizar un humificador
  • Si la temperatura no supera los 38 ºC no hay que hacer nada, en espera de lo que nos diga el pediatra
  • Si la temperatura supera los 38 ºC y el niño se encuentra mal, hay que administrarle un fármaco antipirético prescrito por el pediatra
  • Si la temperatura está en torno a los 40 ºC se debe bañar al niño en agua templada para favorecer el descenso de la temperatura.

Que es lo que NO tenemos que hacer:

  • Tapar excesivamente al pequeño.
  • Mojarle con una esponja empapada en agua helada
  • Realizar friegas con alcohol o colonia
  • Administrarle antibióticos si no los ha prescrito el pediatra
  • Administrar aspirina al menos hasta los 12 años
  • Forzar al niño a que coma

En ocasiones los niños pueden llegar a sufrir convulsiones (sacudidas repentinas en las piernas, mirada perdida, flacidez, etc). Cada periodo de convulsiones puede durar entre segundos y cinco minutos. Estas convulsiones no provocan daños permanentes y cuando se manifiestan lo aconsejable es mantener al niño en brazo con la cabeza hacia abajo por si vomita no se ahogue.

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