La primavera: cómo afecta a los más pequeños

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Artículo en el que vamos a contarte algunos trucos para mejorar los síntomas primaverales de los más pequeños de la casa

Al igual que a nosotros la primavera nos puede causar problemas de sueño, de cansancio y de apetito, a los niños les puede pasar exactamente lo mismo. Esto suele producirse cuando hemos tenido un invierno repleto de resfriados y procesos virales, como la gripe. En este artículo vamos a darte algunos consejos para tratar con algunos de estos trastornos.

Para la somnolencia, el cansancio y el sueño

Con la primavera, llega el buen tiempo y el sol y con ellos, las ganas de salir a la calle a dar un paseo y de ir al parque. Esto hace que los niños, estén más cansados cuando llegan a casa, han estado jugando y realizando actividades físicas y su cuerpo necesita descansar. Intentar que se echen la siesta antes de salir a la calle, te ayudará a que después no estén tan cansados y podrán conciliar el sueño mucho mejor (como ya sabemos, cuanto más sueño tienen, más les cuesta dormirse).

Para el apetito

Por norma general, todos los niños que están sanos comen la cantidad de alimento que necesitan al día. Por tanto, forzarles a comer es un error. Puede ser que durante este cambio de estación, puedan perder un poco el apetito, pero no debemos preocuparnos: se les pasará. Si ves que no come ciertos alimentos, puedes intentar ofrecerle otros, que sean más frescos o le gusten más. Pero lo más importante, como siempre, es intentar que su dieta esté equilibrada: uno 50% de carbohidratos, un 30% de proteínas y un 20% de grasas, acompañado de fruta y verdura.

Para reducir la aparición de estos síntomas

Para reducir la aparición de estos síntomas lo que podemos hacer es aumentar sus defensas. Éstas se ven reducidas durante los meses de invierno ya que aumentan los procesos catarrales y gripales. Lo mejor que podemos hacer para que aumenten las defensas en primavera es sacar a los niños a jugar a la calle cuando hace buen tiempo, evitar los sitios cerrados y masificados para evitar contagios y, por último, mantener una dieta variada y equilibrada.